Apenas treinta y tres niños, en el patio de una vieja casa alquilada, izaron por primera vez
Comenzaron su carrera en Don Bosco, allí se conocieron y se casaron. Rápidamente llegaron los cuatro hijos, quienes fueron educados en el amor y la alegría. Luego de cursar sus estudios se sumaron también a este sueño…
Tenían ideas claras al respecto, que luego se convertirían en la base de
Hoy cumplimos cuarenta años… y se advierte el empeño y la fuerza que todos desplegaron y siguen desplegando y que hicieron posible que pasáramos de aquella mínima matrícula de treinta y tres alumnos del comienzo, a la configuración actual de una matrícula superior a los 1000 alumnos, distribuidos en dos centros educativos, que abarcan, ambos, los niveles Inicial, Primario y Secundario.
La institución se destacó desde sus orígenes por la apertura de diferentes propuestas, el acercamiento a la naturaleza a través de campamentos y jornadas, el intercambio y la comunicación mediante pernoctadas y convivencias, la realización de viajes educativos, lecciones paseo y los festejos del “mes Schweitzer” (septiembre)
Un espíritu vanguardista, en lo pedagógico, un reclamo permanente a las familias para caminar juntos, fue delineando el perfil de una educación basada en los valores, la responsabilidad, la alegría, y el “amor” que hoy, como ayer, sustentan
Cuarenta años de trayectoria muestran a esta joven Escuela en plena evolución, siempre abierta y creativa, dispuesta al cambio que favorezca la formación de generaciones activas que sean capaces de transformar la realidad que les toque vivir, teniendo como base una sólida formación en valores.
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